viernes, 4 de octubre de 2013


Es una palabra que proviene del vocablo holandés que significa acoso. El primero que empleó el término "bullying" fue Dan Olweus, quien implantó en la década de los 70 en Suecia un estudio que culminaría con un completo programa anti-acoso para las escuelas de Noruega.
                                                               

El manoteo, acoso escolar, intimidación o bullying es un tipo de violencia escolar que incluye diversas conductas de maltrato verbal, físico, social, electrónico o psicológico; que se repiten con frecuencia en algunos niños y jóvenes a lo largo de un tiempo y que tienen la intención de lastimar a alguien. 
                            
               
                
 Las conductas de manoteo pueden presentarse como 






agresiones físicas (golpes o empujones), verbales o gestuales (groserías, apodos o muecas), abiertas o encubiertas (delante de otras personas o sólo entre el agresor y la víctima) y directas o indirectas, de cara a la víctima o a su espalda. En el matoneo es posible identificar un agresor que ejerce un abuso de poder, poder que puede ser real o percibido; un sujeto agredido o víctima y unos terceros que con sus comportamientos o actitudes permiten que se siga dando el matoneo.  Es importante aclarar que si estas situaciones de violencia no son catalogadas en sí mismas como problemas de salud mental, sí constituyen problemas serios de convivencia y sus consecuencias pueden ocasionar en el niño o joven maltratado, problemas emocionales como trastornos depresivos, fobia a ir al colegio, problemas de aislamiento social e incluso ideas de suicidio.



¡En el colegio me están molestando!



Hoy en día vemos que muchos niños sufren en silencio el dolor de ser agredidos repetidamente por sus compañeros. Es lo que llamamos bullying,  matoneo, o que “se la tienen montada”. Es un tipo de violencia intencional: viene de un niño que es más fuerte o mayor que el otro y la agresión se da muchas veces. Este maltrato sucede a espaldas de los adultos y la víctima se siente atrapada, y teme denunciar el hecho. Ya que los otros niños que son testigos no hacen nada por defender a su compañero por el contrario, son cómplices del agresor. Este tipo de maltrato continuo deja secuelas para toda la vida. Por eso es importante estar pendiente de si su hijo es víctima de este atropello. 


La agresión puede ser: física, verbal o a través de Internet. Los niños son más dados a dar puños y las niñas tienden a hablar mal de las otras y a aislarlas. El bullying puede ocurrir en cualquier parte: en el colegio, en fiesta, en casa de amigos, en el bus, etc. El bullying verbal humilla mediante las burlas continuas, los apodos también son muy ofensivos. Todo tipo de matoneo va acabando con la autoestima de los niños



Los padres se dan cuenta que ocurre bullying con su hijo. 


Si el niño se ve triste, no quiere ir al colegio, llora con frecuencia y se vuelve inseguro, es muestra que está sufriendo matoneo. O si llega con moretones o marcas de pellizcos. A las niñas excluidas nadie las invita a nada son temerosas y permanecen distraídas. Lo primero es lograr que el niño rompa el silencio y les cuente a sus padres, y estos le ayuden a denunciarlo en el colegio.








El bullying es problema de todos: 

de los niños, de los padres y del colegio. Hay que ponerse las pilas e intervenir ante un golpe o cualquier cosa que sea indicio de maltrato. Los colegios tienen que estar atentos y castigar estas conductas.
El agresor es un niño que necesita ayuda, pues debe vivir en un entorno agresivo. Por eso, papás, críen hijos fuertes, felices y con buena autoestima. No los regañen a toda hora. Muéstrenles que son individuos que merecen buen trato.
Los niños de “ojo aguado”, muy consentidos e hiperobedientes, además de tener algo distinto, como gafas, ser gordos, o cuando no miran a los ojos son propensos a ser víctimas.
Es  importante acabar con este “maltrato atroz”. Se hace lo que sea necesario para que su hijo pueda recuperar la tranquilidad y fortalecer su seguridad emocional.



Existen diversas formas de matoneo:

la de pedir dinero a cambio de no golpear al compañero, o dar a conocer algo que le puede causar problemas; otra es el maltrato físico, con golpes, patadas, empujones; la burla, las amenazas, el colocar apodos, hacer bromas de mal gusto, atacar en grupo a alguien, retándose en pandillas y esperándose en las afueras, enviando mensajes de texto por Internet, llamadas insultantes, chistes de mal gusto sobre la religión, el color o algún defecto físico.




La persona intimidada: 


• Llega a la casa con sus pertenencias dañadas o rotas
• No pasa tiempo con sus compañeros fuera del Colegio
• No quiere hacer fiestas por temor a que nadie asista
• Es tímido o retraído
• Reacciona llorando o alejándose, generalmente, frente a situaciones de conflicto
• Es hiperactivo e inquieto.

El que intimida

• Le gusta hacer bromas pesadas, poner apodos o humillar a otros
• Suele insultar o agredir físicamente a otros niños.
• Es más fuerte y grande que el resto de sus compañeros, posiblemente, si es hombre.
• Si trata mal a otros, no se siente mal después.
• Maltrata con frecuencia a los animales.






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